¿Cómo reducir el consumo de energía sin cambiar mis electrodomésticos?

Actualizado: abr 17

Parece interesante ver cómo la tecnología ha avanzado para muchos beneficios, en especial, sobre un tema que a muchos nos concierne: El ahorro energético que conlleva al cuidado del bolsillo y del medio ambiente. Sin embargo, no todos tenemos la capacidad de salir a comprar el electrodoméstico que trae esta tecnología cuando salen al mercado.


Es por eso que hoy traemos algunas estrategias para hacer uso racional de la energía y reducir nuestros gastos en este servicio.

Cuando ya nuestro equipo está obsoleto, con problemas y que realmente se requiere de un cambio de máquina es cuando pensamos en adquirir uno nuevo. Mientras tanto, si tenemos uno en perfectas condiciones, no creemos necesario su reemplazo. Por eso analicemos las diferentes situaciones en las que podemos disminuir el consumo energético sin cambiar el producto.


Neveras

La nevera es un producto esencial en todo hogar y es uno de los electrodomésticos que más consume energía, pues están siempre en funcionamiento las 24 horas de cada día. Su constante uso aumenta, aún más, su consumo. Sin embargo, puedes hacer que éste sea más eficiente para ahorrar un poco los gastos de luz con las siguientes recomendaciones:


Muchas veces abrimos y cerramos innecesariamente la puerta del refrigerador o del congelador sin saber que, cada vez que hacemos esto, la nevera consume energía de más. Por eso, evita hacerlo constantemente y solo abre su puerta cuando sea necesario.


Puedes hacer un chequeo en tu mente, o si lo prefieres por escrito, para saber qué productos alimenticios necesitas sacar y lo hagas en un mismo momento y no una vez por cada alimento. Cerciórate de que la puerta también quede bien cerrada. También puedes colocar los productos en el mismo lugar para que, cuando los necesites sacar, no te demores en su búsqueda sino que ya sabes dónde encontrarlos.


Cocinar e ingresar los alimentos calientes en el refrigerador, provoca que la nevera haga un sobre esfuerzo energético al combatir el aumento de temperatura interior. Lo recomendable es dejarlo reposar hasta que éste se enfríe.


Actualmente, la mayoría de las personas poseen neveras no frost, un tipo de refrigerador moderno que no produce escarcha o, en otras palabras, que no se llena de hielo en su superficie. Sin embargo, hay quienes aún tienen de este tipo y es necesario que sepas que cada cierto periodo debes descongelarlo, pues la escarcha crea un aislamiento que puede acarrear un 20% extra de consumo eléctrico. Además, esto también evita que los alimentos que necesitan del congelador, no estén bien refrigerados.


Es necesario que establezcas una temperatura de enfriamiento estable según la cantidad de alimentos que contenga. No es necesario subir la capacidad de frío cuando hay poco suministro. Es bueno que, a la vez, organices el abastecimiento de la nevera correctamente, de tal forma que los alimentos que necesiten más frío se encuentren en la parte superior y los que necesiten menos frío, estén en la parte de abajo.


Hoy día ya encontramos neveras de tipo europeo donde el congelador se encuentra en la parte de abajo, lo que significa que el ambiente más frío se encuentra desde la parte de abajo hasta la parte de arriba, que termina siendo la menos fría.


Así como el polvo puede afectarnos y provocar alergias o perjudicar nuestro organismo, también puede afectar el funcionamiento de una máquina. En la parte trasera de la nevera se encuentra el sistema frigorífico que, en resumen, es el área de rejillas y tubos en forma de serpiente que habitualmente necesita ser limpiado del polvo para que no sobre cargue los condensadores y tenga un funcionamiento eficiente. El polvo aumenta el consumo de energía.


Puede parecer un poco extraño pero Samsung nos recomienda tener en cuenta dejar espacio suficiente a la derecha, a la izquierda, por arriba y por abajo del refrigerador. Esto se debe a que sus motores y tubos necesitan estar bien ventilados. Esto ayudará a reducir hasta un 15% de consumo de energía y, por ende, las facturas de la energía.


Si tienes una cocina pequeña, trata de ubicar tu aparato fuera de ella. La idea es alejarlo de los hornos, ventanas y toda área que resulta ser una fuente de calor.


Desconectar la nevera no ayudará de nada si quieres ahorrar energía, ya que una máquina siempre necesitará para su arranque inicial mucha potencia energética. Al hacer que todos los días la enciendas, consumirá mucho más que si la mantienes encendida. Pues cuando ella ya logra estabilizar su arranque se mantiene en un funcionamiento estable.


Lavadoras

Esta es una máquina muy útil en nuestros hogares. El consumo que produce en luz también es alto. Si ya tienes una lavadora puedes reducir la energía aplicando los siguientes consejos:


Establece horarios de lavadas. Esto es programar 1 o máximo 2 días a la semana para lavar tu ropa, de tal forma que el resto de días acumules toda la que utilices para que cuando vayas a limpiarla hagas una carga completa de lavado y puedas ahorrar no solo energía, sino también, agua.


Usa programas cortos. Muchas veces la ropa que usamos de diario sólo necesita lavarse para eliminar el sudor, olores o manchas pequeñas pero realmente no está sucia. Para lavar estas prendas no es necesario programarla en ciclos largos, sino que, con un periodo de 15, 30 o 45 minutos de lavada, es más qu